Tuesday, May 22, 2007

MICRORRELATO


"No lo sé"

Ya son muchos días de silencio en nuestra cama (este barco solitario a la deriva). Estamos naufragando despacio, solos. Yo estoy una vez más erecto e incómodo por tu obstinación en ignorarme, en concederme tu espalda como único refugio para mi sexo. Me froto contra ti mientras creo recoger unas migajas que no merezco. Yo te quise, lo sabes. Por eso tuvimos hijos. Por eso hemos seguido juntos tanto tiempo. Por eso te confesé mi infidelidad. Por eso me corro una vez más en tu espalda hasta que acabe esta condena que tú me impones y que tú sabrás cuando ha de terminar. Mientras tanto imagino el cuerpo de mi antigua amante. Bien sabe Dios que desearía el tuyo, pero está tan cerca y tan lejos que ya no lo puedo imaginar.


He llegado al orgasmo una vez más. Tal vez esto te humille, o quizás te excite, no lo sé. Creo que nunca me dejarás saberlo.


No sé por qué no me voy. No se por qué no huyes tú. ¿Por qué dejamos escapar los días, los meses, los años… Sin hablarnos, sin gritarnos, sin amarnos… No lo sé.



................

5 comments:

Fernando said...

Lo que tiene tu relato es que recuerda de verdad tanto a la realidad!...muy hermoso y triste a la vez..un abrazo

Amanda said...

Gracias, Fernando.
La verdad es que me propuse que este rincón fuera distinto y divertido... pero ya ves qué fracaso...
Bueno, escribí esto hace mucho tiempo y es una historia que habla sobretodo de incomunicación. Ese hombre puede ser también cualquier otro asustado o herido de soledad. Y esa erección tan angustiosa es sólo un símbolo de una vida dolorosamente Incompatida.

Saludos y gracias por la visita.

Amanda said...

INCOMPARTIDA (sorry)

Juan said...

Apoyo a Fernando. Espero que la historia del relato ya haya alcanzado su sublimación y su fin. Un beso, amanda. J

Sangre said...

...La desesperación es hija de los errores, los errores se confiesan y a veces se perdonan pero...otras...el perdon es tan tardío que el tiempo se lo come todo...
Un beso querida amanda...real y agónico, como los cristales cortantes de la realidad misma...