Tuesday, May 15, 2007

Ceremonias diarias


No vuelvas a romper
lo que ya has roto.
Mejor… abre los pedazos
devóralos… como lo haría contigo
tu propia ferocidad.
Y luego regurgita
para lograr que el ciclo de la vida
sea por fin inextinguible.

Saluda a los que pasan…
Su felicidad te exige que sonrías.

Camina hacia lugares que estén iluminados.
Las sombras… ¡Siempre son tan incorrectas!
¡tan imprecisas!

No hables con desconocidos
sobre asuntos que no conoces
(evita cualquier descubrimiento
por intrascendente que parezca)
Procura reiterar conversaciones simplemente
(si es posible)

Saluda a los que pasan…
Su felicidad te exige que sonrías.

Despierta de cualquier ensoñación
que se produzca en horario laboral…
(salvo que esté debidamente tipificada en tu contrato)
Y despierta también de la muerte
cuando presientas que ésta te sacude los pies…
Es de mal gusto soñar con esa dama.
(qué dirían de ti todos los vivos)


Saluda a los que pasan…
Su felicidad te exige que sonrías.
...............

4 comments:

JON M ALTUNA said...

¡Heeeey! ¡El puente colgante! Está en mi querido hogar, Getxo, (al menos la mitad, claro). Espero que te gustase la visita. Yo tengo un recuerdo agridulce relacionado con el vértigo en ese mismo lugar. Bonita foto.

Amanda said...

Guau! como reconoces ese puente desde cualquier ángulo, eh? se nota que lo sabes medio tuyo... si?

Disfruté mucho de la visita, Mikel (eres de una tierra preciosa) muchísimas gracias. Y me alegro de que te haya gustado esa foto (que al fin y al cabo tb habla de cierto tipo de vértigo)
Un saludín.

carlos salem said...

Hola, Amanda
soy un desastre en lo del mantenimiento del blog. no tengo internet en casa y sí bastante resaca por las mañanas. en todo caso decirte que me he asomado varias veces a tu par de ventanas y lo que vi me ha gustado mucho. Me gustaría enlazar tus blogs desde el mío, si te parece bien. Y desde luego que cuando quieras leer en el Bukowski, ya sabes: los miercoles.

Amanda said...

Muchísimas gracias, Carlos (un honor tenerte por aquí), volveré al Bukowski, sin duda, en cuanto pueda (aunque no sea para leer... que eso me impone un poco). Lo conocí a través de un buen amigo y ensegida senti que gracias a Ines y a tí ese sitio es de los pocos que tienen magia.

Un saludín a los dos.