Tuesday, March 27, 2007

Sonriéndole al Río


Yo no sé lo que soy. Tampoco lo pregunto...

Sé que quise ser algo, y me quedé dormida. Soy un poco lo que odio y también lo que amo. A veces me siento y dejo que me sean...


Una mujer pequeña en una vida grande que pesa y que flota... Hoy puedo ser enorme y sentir que no quepo en mi vida.


Sé que volé sobre el mar en algún sueño. Y hay días en que aún creo tener alas... Pero, no sé por qué, mi reloj ha de sonar todos los días con sus rumores ciertos y yo siempre lo escucho aunque cierre los ojos.


En fin, sé que estoy viva cuando me duele el corazón, cuando anochece y el cielo viene a mirarme y cuando escucho el mar entrándome en el alma... Lo demás... Qué decir... Todo cambia.


...


3 comments:

Anonymous said...

algunos también sabemos que estás viva, amanda, a ciencia cierta, pues sentimos tu vida y la nuestra en lo que de ti leemos
está viva con una fuerza más candente que el fuego que da luz a esta pantalla
esta pantalla es fuego solo porque tu vida está en ella, y tu vida soy yo porque te leo, porque te siento en mí según me ganas letra a letra, juguete a juguete, amor a
amor

bajamar said...

Hay muchas maneras de estar viva...yo no sé si la inmensidad de uno o la inmensidad del entorno...pero es inmensidad de algún modo, incluso en la frágilidad, me parece últimamente

Gracias

p.d: Anhela??

Anonymous said...

Gracias por tu visita.
No hay nada como sentirse viva en la multitud de cambios que sufrimos mientras existimos.
Besos.