Monday, July 03, 2006

Hay cuentos y cuentos, claro...

"Tú no encontrarás seguramente a faltar esa Rusia que no ha querido saber nada de tí, ni la ciencia que no conoces, ni la estúpida alegría de una velada báquica y venérea. Tienes veintisiete años y una vida gris delante de ti. Y la vejez es peor que la muerte, y la muerte vendrá de todos modos, y será mucho más terrible. ¿No es tal vez mejor llamarla en la plenitud de la fuerza y cogerla con la propia mano, en vez de tener que temerla más tarde, todos los días, como se teme a un acreedor del cual no se puede huir? ¿no es mejor ser un héroe en un solo momento de la vida y que este momento sea el último, pero el más grande, el único verdadera y místicamente libre?

Sieroska no pudo resistir el nuevo curso de sus pensamientos."

Giovanni Papini... jugando a arañarnos la esperanza en uno de sus cuentos.

2 comments:

DudaDesnuda said...

Sí, Papini araña la esperanza pero también la alimenta, acá te dejo caricias para nuestra esperanza escritas en su cuento "El hombre que no pudo ser emperador".

Finalmente he comprendido mi destino. Yo estuve ciego al ir a conquistar el señorío del mundo. Lo que yo creía tal no es lo verdadero, lo real, el mundo supremo, sino el mundo de las apariencias, de los sentidos, del engaño. El mundo del arado y del mercader. El mundo verdadero sólo se descubre en el pensamiento, y yo puedo ser dueño de él cuando quiera, con tal que lo busque en mí, en lo más profundo de mí. Y el hombre encanecido se puso, con una lámpara encendida, a buscar al verdadero, al profundo, al perfecto mundo. Y aquel hombre -recordadlo bien!- fue el padre de todos los poetas, el padre de todos los metafísicos, el padre de todos los soñadores. Él fundó la dinastía de aquellos que, no poseyendo un pedazo del mundo real, se fabrican cada día cien mundos pequeños de aliento, de polvo y de barro. Y tú -hombre lector- y yo, y todos nuestros compañeros, somos los últimos descendientes del hombre que no pudo ser emperador.

Besos y mundos.

Amanda said...

Preciosa dudadesnudándome.
Gracias por esa caricia (en todo el centro). Gracias.